Testimonios de los videntes

Vicka Ivanković-Mijatović

Nació el 3 de septiembre de 1964 en Bijakovici (Medjugorje). Recibe apariciones de la Reina de la Paz cada día, a las 17:40. Hasta el momento conoce nueve de los diez secretos. Su entrega a los peregrinos es incansable, ejemplar. Está casada Mario Mijatovic, y tienen dos hijos. Viven en Krehin Grac, cerca de Medjugorje. 

María le ha encomendado rezar por los enfermos, y ella misma ha sufrido muchas enfermedades que lleva con gran amor y paciencia.

 

Mirjana Dragićević-Soldo

Nació en Sarajevo el 18 de marzo de 1965. Está casada con Marko Soldo y tienen dos hijas. Vive con su familia en Bijakovici (Medjugorje). Ha recibido de la Virgen los 10 secretos, el último el día de Navidad de 1982. Desde ese momento ya no ve a la Virgen cotidianamente, sino una vez al año, el 18 de marzo. Mirjana conoce las fechas exactas de los 10 secretos, qué sucederá y dónde. Ella ha elegido a un sacerdote de su confianza, el Padre Petar Ljubicic, que dará a conocer al mundo cada uno de los secretos tres días antes de que sucedan. 

Además, desde el 2 de agosto de 1987, el día 2 de cada mes recibe una aparición de la Virgen María, en la cual la Reina de la Paz ora por aquellos que no conocen el amor de Dios. En este día María da a Mirjana un mensaje que ella transmite a los peregrinos al terminar la aparición. 

Por lo tanto, actualmente el día dos de cada mes recibimos un mensaje de la Reina de la Paz. Mirjana suele recibir esta aparición en el monte de las apariciones, de manera que todos los peregrinos que lo desean pueden estar allí presentes en ese momento. Además la aparición es grabada por cámaras de televisión, por lo que es posible ver cada mes este acontecimiento a través de los medios. La misión que María le ha encomendado es la de orar por aquellos que no conocen el amor de Dios.

 

Marija Pavlović-Lunetti

Nació en Bijakovici (Medjugorje) el 1 de abril de 1965. Casada con Paolo Lunetti, tienen 4 hijos, todos varones. Vive con su familia en Monza, Italia. Desde el 1 de marzo de 1984 María le comunicaba un mensaje semanal para la parroquia, cada jueves. Desde el 25 de enero de 1987 los mensajes son una vez al mes, siempre el día 25. Por eso actualmente cada día 25 del mes recibimos un mensaje de la Reina de la Paz.

A ella le han sido revelados 9 secretos. Sigue viendo a la Virgen María todos los días, a las 17:40.

La Reina de la Paz le ha encomendado orar por las almas del Purgatorio, y por aquellos que han consagrado su vida a Dios.

 

Ivan Dragićević

Nació en Bijakovici (Medjugorje) el 25 de mayo de 1965. La Virgen le ha confiado nueve secretos. Sigue viendo a María cada día, a las 17:40. Ivan está casado con Laureen Murphy y tienen cuatro hijos. Vive con su familia, parte del tiempo en Boston, EE.UU. y parte del tiempo en Bijakovici (Medjugorje). Viaja por todo el mundo dando testimonio del mensaje de María, la Reina de la Paz. Es un testimonio profundo y sereno.

Su misión es la de rezar por los jóvenes y por los sacerdotes.

 

Ivanka Ivanković-Elez

Nacida en Bijakovici (Medjugorje) el 21 de junio de 1966, fue la primera en ver a la Virgen María, cuando paseaba con Mirjana, el 24 de junio de 1981. Está casada con Rajko Elez y tienen tres hijos. Vive con su familia en Miletina, muy cerca de Medjugorje. Hasta el 7 de mayo de 1985 tuvo apariciones todos los días. Ese día recibió el décimo secreto. A partir de entonces ve a la Virgen sólo una vez al año, el 25 de junio, aniversario del primer encuentro con la Virgen, y con frecuencia ese día recibe un mensaje de la Reina de la Paz que ella comunica a todos.

De todos los videntes es la que menos aparece en público. En Ivanka destaca especialmente su espíritu de oración, de paz, de bondad y de sencillez. La intención por la que la Reina de la Paz le ha encomendado rezar es por las familias.

Ivanka Ivankovic-Elez

 

Jakov Čolo

Nacido el 6 de marzo de 1971 en Sarajevo, está casado con Analiza Barozzi. Tienen tres hijos. Vive con la familia en Medjugorje. Es el más joven de los videntes y desde hace años tiene la tarea de encomendar a la Virgen a los enfermos y orar por ellos. Jacob tenía tan solo 10 años cuando comenzaron las apariciones, y vio por primera vez a la Reina de la Paz.

Tuvo apariciones diarias hasta el 12 de septiembre de 1998. Ese día la Virgen le confió también a él el décimo secreto, diciéndole que a partir de esa fecha la vería sólo una vez al año, el día de Navidad. Ese día, todos los años, Jakov recibe un mensaje de la Reina de la Paz que él comunica a todos.

Junto con Vicka le fue concedido ver el Cielo, el Purgatorio, y el Infierno. Da testimonio de esto cuando habla con los peregrinos. Su testimonio es jovial, franco y directo, hablando al corazón de las personas para invitarlas a la conversión.

 

Valoración de conjunto del testimonio de los videntes

Merece la pena detenerse en el testimonio de todos los videntes: es significativo su comportamiento a lo largo de tantos años, desde que se iniciaron las apariciones en 1981. Queremos llamar la atención sobre varios aspectos:

1. No hay contradicciones en el testimonio de los seis

En primer lugar, a lo largo de tantos años no se han podido encontrar contradicciones entre los testimonios de los seis. Esto es importante, particularmente considerando que cuando todo se inició eran aún muy jóvenes, como hemos visto. Es necesario tener en cuenta el elevado número de videntes como signo de credibilidad. En efecto, un testimonio concorde de seis personas, mantenido durante tantos años, es un elemento que ha de ser valorado . Además hay que considerar que han sido sometidos a fuertes presiones: en los inicios por parte de las autoridades comunistas; más tarde, las presiones han llegado de otros lugares, pero los seis se han mantenido siempre constantes en su testimonio sobre las apariciones.

2. Vida profundamente coherente

En segundo lugar, es significativo su propio testimonio de vivencia de la fe. En efecto, podríamos decir que todos ellos llevan una vida cristiana «ejemplar». Procuran mantener un ritmo de vida sereno y ordenado, y dentro de lo que cabe, discreto y oculto. Fuera de los momentos en que tienen encuentros con los peregrinos para dar su testimonio, procuran hacer una vida normal. Llama también la atención su actitud humilde y equilibrada, máxime siendo personas que se han visto rodeadas por las multitudes desde su adolescencia.

3. Sabiduría espiritual y fidelidad a las enseñanzas de Jesús y de la Iglesia

Finalmente queremos aludir a su equilibrio doctrinal y espiritual. Su manera de exponer la fe y la vivencia de la misma se distingue precisamente por ese equilibrio; diríamos incluso que se puede percibir en ellos una gran «sabiduría espiritual», que transmiten a quienes les escuchan. Es frecuente que las personas se sientan interiormente movidas hacia un mayor deseo de entrega al Señor y de santidad al recibir su testimonio.