Testimonio: Toda mi oscuridad se transforma en luz

Martes, 11 Julio 2017

La Paz del Señor, hermanos de nuestro grupo de oración:

Deseo darles las gracias por todo lo que están haciendo para dar a conocer los mensajes de la Reina de la Paz. Aunque yo no he estado en ese lugar creo en las apariciones de nuestra Madre, por todo lo que ha hecho en mi vida. Son tantas cosas que he vivido desde hace dos años que me consagré a la Virgen que no me canso de agradecerle a Dios por enviárnosla cada día para que esté con nosotros.

Son muchos cambios que he vivido, mi vida ya no es igual que antes. Parece que la Virgen estuviera transformando toda mi oscuridad en luz. Estoy intentando vivir los mensajes de la Virgen y también las 5 piedras que Ella nos aconseja. La Santa Misa para mí ahora tiene un significado tan especial que siento que no puedo vivir ya sin la Eucaristía, sin el Rosario, sin la Confesión, sin leer la Sagrada Escritura…

Aunque no dejo de sufrir por muchas cosas dolorosas en mi entorno, quiero compartir con ustedes todo lo que aconteció con motivo de mi Consagración. Desde el 28 de mayo al 4 de junio fue una semana bien intensa, llena de alegría. Estuve muchas horas toda la semana con el Santísimo y el sábado viví intensamente con mucha alegría la Vigilia de Pentecostés. Fue una noche inexplicable: ese día sentí que el Cielo estaba en la tierra y lo llenaba todo, porque sentía una unión de toda la iglesia muy fuerte, aún con todo lo que tristemente está aconteciendo en todo el mundo.

Que nuestra Consagración a la Reina de la Paz nos haga a todos los de este grupo de oración más fuertes para unirnos a Ella y ayudarle en lo que nos está pidiendo. Y que con Ella podamos hacer la voluntad de Dios. Los amo a todos ustedes y los presento en mis oraciones cada día. Gracias por todo lo que están haciendo, que todo sea para gloria de Dios.

Les mando un fuerte abrazo a cada uno de ustedes y que la Reina de la Paz siga derramando sus gracias en ustedes y en todos aquellos que hemos respondido a su llamada, especialmente a nuestro querido grupo de oración. Que Dios nos dé su bendición cada día y que la Reina de la Paz nos bendiga también con su bendición maternal.

María Soto. Omaha, Estados Unidos