Mensajes de la Reina de la Paz

Si deseas tener los mensajes de la Reina de la Paz están recogidos en este libro: LA REINA DE LA PAZ EN MEDJUGORJE. HISTORIA Y MENSAJES. Editorial Edibesa, ISBN: 978-84-15915-17-1.

Puedes adquirir el libro de la siguiente manera:

1º.- Solicitándolo en tu librería: te recomendamos alguna librería religiosa conocida y con una red importante. En caso de que no tengan el libro puedes encargarlo en la librería y ellos lo solicitarán a las distribuidoras de la editorial.
2º.- Puedes pedirnos el libro a nosotros escribiéndonos un email a nuestro contacto de Reina de la Paz TV, que encontrarás en la parte inferior izquierda de nuestra página web.
3º.- Realizar la compra a través de página web de la editorial Edibesa: pago con tarjeta de crédito.

4º.- En Medjugorje puedes encontrarlo en la siguiente tienda: Medjugorje Tours & Travel, en el pasadizo que da acceso desde la calle Franjevačkih mučenika a los jardines de la Parroquia de Medjugorje, junto a la capilla de Adoración del Santísimo Sacramento.

 

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Últimos mensajes de la Reina de la Paz

"Queridos hijos, en este tiempo inquieto os invito a tener más confianza en Dios, que es vuestro Padre que está en los Cielos y que me ha enviado para conduciros a Él. Vosotros, abrid vuestros corazones a los dones que Él desea daros, y en el silencio del corazón adorad a mi Hijo Jesús, que ha dado su vida para que viváis en la eternidad, a donde quiere conduciros. Que vuestra esperanza sea la alegría del encuentro con el Altísimo en la vida diaria. Por eso os invito: no descuidéis la oración porque la oración hace milagros. Gracias por haber respondido a mi llamada".

Queridísimos, he aquí cuanto Iván nos ha comunicado acerca de la aparición que ha recibido esta noche, viernes 4 de mayo de 2018, en el Podbrdo (Monte de las Apariciones) a las 22:00 horas:

«Querría utilizar este tiempo después del encuentro con la Virgen para acercaros y describiros el encuentro de esta noche. También hoy la Virgen ha venido a nosotros muy alegre y feliz. Nos ha saludado a todos con su saludo materno: “Alabado sea Jesús, queridos hijos míos”. Después ha orado aquí sobre todos nosotros con las manos extendidas; ha orado en particular sobre vosotros, enfermos presentes. Seguidamente, la Virgen ha dicho:

“Queridos hijos, también hoy deseo exhortaros a vivir los mensajes que os doy. Vivid mis mensajes y exhortad también a los otros a vivirlos. Sed también vosotros un signo para los demás. Os invito, en particular, a ser un signo para todos aquellos que vienen aquí. Gracias, queridos hijos, por haber respondido también hoy a mi llamada”.

Después la Virgen nos ha bendecido a todos con su bendición maternal y ha bendecido todo lo que habéis traído para que fuese bendecido. Os he encomendado a todos vosotros, vuestras necesidades, vuestras intenciones, vuestras familias y en particular a los enfermos. He presentado también todo lo que lleváis en vuestros corazones: la Virgen sabe mejor que ningún otro lo que hay en nuestros corazones y lo que queremos decirle. Después la Virgen ha continuado orando por un periodo de tiempo aquí sobre todos nosotros, y en esta oración se ha marchado, en el signo de la luz y de la Cruz, con su saludo: “Id en paz, queridos hijos míos”».

"Queridos hijos, mi Hijo, que es la Luz del amor, todo lo que ha hecho y hace, lo hace por amor. Así también vosotros, hijos míos, cuando vivís en el amor y amáis a vuestro prójimo, hacéis la voluntad de mi Hijo. Apóstoles de mi amor, haceos pequeños. Abrid vuestros corazones puros a mi Hijo para que Él pueda actuar por medio de vosotros. Con la ayuda de la fe, llenaos de amor; pero, hijos míos, no olvidéis que la Eucaristía es el corazón de la fe: es mi Hijo que os nutre con su Cuerpo y os fortalece con su Sangre. Este es el milagro del amor: mi Hijo, que siempre y nuevamente viene vivo para dar vida a las almas. Hijos míos, al vivir en el amor hacéis la voluntad de mi Hijo y Él vive en vosotros. Hijos míos, mi deseo materno es que lo améis cada vez más, porque Él os llama con su amor, os da amor para que lo difundáis a todos a vuestro alrededor. Como Madre, por medio de Su amor, estoy con vosotros para deciros palabras de amor y de esperanza, para deciros palabras eternas y victoriosas sobre el tiempo y sobre la muerte, para invitaros a ser mis apóstoles del amor. Os doy las gracias".

La Reina de la Paz ha bendecido a todos los presentes y todos los objetos religiosos. Después, como la Reina de la Paz desea, los sacerdotes han bendencido a todos los presentes y todos los objetos religiosos. 

"Queridos hijos, hoy os invito a vivir con Jesús vuestra vida nueva. Que el Resucitado os dé la fuerza para que seáis siempre fuertes en las pruebas de la vida y fieles y perseverantes en la oración, porque Jesús os salvó con sus heridas, y con su Resurrección os ha dado una vida nueva. Orad, hijos míos, y no perdáis la esperanza. Que en vuestros corazones haya alegría y paz, y testimoniad la alegría de ser míos. Yo estoy con vosotros y os amo a todos con mi amor maternal. Gracias por haber respondido a mi llamada".

Queridísimos, he aquí cuanto Iván nos ha comunicado acerca de la aparición que ha recibido esta noche, viernes 20 de abril de 2018, a las 22.00 horas en la cima del Monte de las Apariciones.

«También hoy, después del encuentro con la Virgen, deseo acercaros y describiros un poco lo que ha sido más importante del encuentro de esta noche. También hoy la Virgen ha venido a nosotros alegre y feliz y, al comienzo, nos ha saludado a todos con su saludo materno: “Alabado sea Jesucristo, queridos hijos míos”. Después ha extendido las manos y ha orado aquí sobre todos nosotros por un tiempo prolongado. Seguidamente ha orado en particular sobre vosotros, enfermos presentes. Después ha dicho:

“Queridos hijos, también hoy deseo deciros que mi Hijo me ha permitido permanecer tanto tiempo junto a vosotros porque deseo educaros, instruiros y conduciros a la paz. Deseo conduciros a mi Hijo. Por eso, queridos hijos, acoged mis mensajes y vivid mis mensajes. Acoged el Evangelio, vivid el Evangelio. Sabed, queridos hijos, que la Madre ora siempre por todos vosotros e intercede por todos vosotros junto a su Hijo. Gracias, queridos hijos, por haber respondido también hoy a mi llamada”.

Después la Virgen nos ha bendecido a todos con su bendición maternal y ha bendecido todo lo que habéis traído para que fuese bendecido. A continuación os he encomendado a todos, vuestras necesidades, vuestras intenciones, vuestras familias y en particular a todos vosotros, enfermos presentes. Después la Virgen ha continuado orando por un periodo de tiempo en particular por la paz, y después de esta oración se ha marchado, en el signo de la luz y de la Cruz, con el saludo: “Id en paz, queridos hijos míos”».

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