Mensajes de la Reina de la Paz

Si deseas tener los mensajes de la Reina de la Paz están recogidos en este libro: LA REINA DE LA PAZ EN MEDJUGORJE. HISTORIA Y MENSAJES. Editorial Edibesa, ISBN: 978-84-15915-16-4.

Puedes adquirir el libro de la siguiente manera:

1º.- Solicitándolo en tu librería: te recomendamos alguna librería religiosa conocida y con una red importante. En caso de que no tengan el libro puedes encargarlo en la librería y ellos lo solicitarán a las distribuidoras de la editorial.
2º.- Puedes pedirnos el libro a nosotros escribiéndonos un email a nuestro contacto de Reina de la Paz TV, que encontrarás en la parte inferior izquierda de nuestra página web.
3º.- Realizar la compra a través de página web de la editorial Edibesa: pago con tarjeta de crédito.

4º.- En Medjugorje puedes encontrarlo en la siguiente tienda: Medjugorje Tours & Travel, en el pasadizo que da acceso desde la calle Franjevačkih mučenika a los jardines de la Parroquia de Medjugorje, junto a la capilla de Adoración del Santísimo Sacramento.

 

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Últimos mensajes de la Reina de la Paz

Queridísimos, he aquí lo que el vidente Iván ha referido acerca de la aparición que ha tenido esta noche, viernes 6 de octubre de 2017, en la Cruz Azul a las 21:00 horas.

«Como cada día, después del encuentro con la Virgen, querría acercaros y describiros también a vosotros el encuentro de esta noche. También hoy la Virgen ha venido a nosotros muy alegre y feliz y nos ha saludado a todos con su saludo materno: "Alabado sea Jesús, queridos hijos míos". Después se han detenido a orar por un periodo de tiempo sobre todos nosotros con las manos extendidas. Ha orado en particular sobre vosotros enfermos presentes. Después ha dicho:

"Queridos hijos, también hoy deseo invitaros a la perseverancia en la oración. Orad, queridos hijos, y abrid vuestros corazones. Deseo obtener de mi Hijo las gracias, por eso abrid vuestros corazones para poder recibirlas. Gracias, queridos hijos, por haber respondido también hoy a mi llamada".

Después la Virgen nos ha bendecido a todos con su bendición maternal y ha bendecido todo aquello que habéis traído para que fuese bendecido. Seguidamente yo os he encomendado a todos, vuestras necesidades, vuestras intenciones y vuestras familias. Después la Virgen ha continuado orando sobre todos nosotros por un periodo de tiempo y en esta oración se ha marchado, en el signo de la luz y de la Cruz, con el saludo: "Id en paz, queridos hijos míos". He aquí las cosas más importantes del encuentro de esta noche».

“Queridos hijos, como Madre yo os hablo con palabras simples, pero llenas de amor y de solicitud por mis hijos que, por medio de mi Hijo, me han sido confiados. Mi Hijo, que es del Eterno presente, os habla con palabras de vida y siembra amor en los corazones abiertos. Por eso os pido, apóstoles de mi amor: tened corazones abiertos, siempre dispuestos a la misericordia y al perdón. Por mi Hijo, perdonad siempre al prójimo, porque así la paz estará en vosotros. Hijos míos, preocupaos por vuestra alma, porque es lo único que en realidad os pertenece. Os olvidáis de la importancia de la familia. La familia no debería ser lugar de sufrimiento y dolor, sino lugar de comprensión y ternura. Las familias que intentan vivir según mi Hijo viven en amor recíproco. Desde que mi Hijo era pequeño me decía que para Él todos los hombres son sus hermanos. Por eso recordad, apóstoles de mi amor, que todos los hombres que encontráis son familia para vosotros, hermanos según mi Hijo. Hijos míos, no perdáis el tiempo pensando en el futuro con preocupación. Que vuestra única preocupación sea cómo vivir bien cada momento según mi Hijo: he ahí la paz. Hijos míos, no olvidéis nunca orar por vuestros pastores. Orad para que puedan acoger a todos los hombres como hijos suyos, y sean para ellos padres espirituales según mi Hijo. Os doy las gracias”.  

La Virgen ha bendecido a todos los presentes y todos los objetos sagrados traídos para la bendición. Después, los sacerdotes presentes han bendecido a todas las personas y los objetos sagrados; así lo desea la Reina de la Paz.

"Queridos hijos, os invito a ser generosos en la renuncia, en el ayuno y en la oración por todos los que están en la prueba, y son vuestros hermanos y hermanas. De manera especial, os pido que oréis por los sacerdotes y por todos los consagrados, para que amen con más fervor a Jesús, para que el Espíritu Santo llene sus corazones de gozo; para que testimonien el Cielo y los misterios celestiales. Muchas almas están en pecado, porque no hay quienes se sacrifiquen y oren por su conversión. Yo estoy con vosotros y oro por vosotros para que vuestros corazones puedan estar llenos de alegría. Gracias por haber respondido a mi llamada".

Queridísimos, esto es lo que Ivan ha comunicado acerca de la aparición que ha tenido esta noche, viernes 8 de septiembre de 2017, en la Cruz Azul a las 21:00 horas:

«También esta noche la Virgen ha venido alegre y feliz y, al inicio, nos ha saludado a todos con su saludo materno: “Alabado sea Jesús, queridos hijos míos”. Después ha orado por un tiempo prolongado sobre todos nosotros con las manos extendidas, oró en particular por vosotros los enfermos presentes. Luego esta noche la Virgen ha orado particularmente por los jóvenes y por las familias, y después ha dicho:

“Queridos hijos, también hoy deseo invitaros nuevamente a orar por las familias: a orar por la santidad en las familias y por los jóvenes, mis hijos que se han alejado, se han alejado de mi Hijo Jesús. Orad, queridos hijos. Sabed que oro por todos vosotros e intercedo por todos vosotros ante mi Hijo. Gracias queridos hijos por haber respondido también hoy a mi llamada”.

Después la Virgen nos ha bendecido a todos con su bendición maternal, y ha bendecido todo lo que habéis traído para que sea bendecido. Entonces yo os he encomendado a todos vosotros, vuestras necesidades, vuestras intenciones, vuestras familias. He encomendado de modo particular a todos vosotros los enfermos presentes y a todos vosotros los sacerdotes presentes aquí esta noche. Luego la Virgen ha continuado orando un tiempo sobre todos nosotros y en esta oración se ha marchado en el signo de la luz y de la Cruz, con su saludo: “Id en paz, queridos hijos míos”».

"Queridos hijos, ¿quién mejor que yo puede hablaros del amor y del dolor de mi Hijo? He vivido con Él, he sufrido con Él. Durante la vida terrena he experimentado el dolor, porque fui madre. Mi Hijo amaba los pensamientos y las obras del Padre Celestial, el verdadero Dios. Y, como Él me decía, había venido para redimiros. Yo escondía mi dolor en el amor, y vosotros, hijos míos, tenéis numerosas preguntas. No comprendéis el dolor. No comprendéis que, a través del amor de Dios, debéis aceptar el dolor y soportarlo. Cada criatura de Dios lo experimentará en menor o mayor medida, pero, con la paz en el alma y en estado de gracia, la esperanza existe: es mi Hijo, Dios, nacido de Dios. Sus palabras son la semilla de la vida eterna que, sembradas en las almas buenas, producen numerosos frutos. Mi Hijo ha llevado sobre sí el dolor porque ha tomado sobre sí vuestros pecados. Por eso, hijos míos, apóstoles de mi amor, vosotros que sufrís, sabed que vuestros dolores se convertirán en luz y en gloria. Hijos míos, mientras soportáis el dolor, mientras sufrís, el Cielo entra en vosotros. Y vosotros, dad un poco de Cielo y mucha esperanza a quienes tenéis alrededor. Os doy las gracias”.

La Virgen ha bendecido a todos los presentes y todos los objetos sagrados traídos para la bendición. Después, los sacerdotes presentes han bendecido a todas las personas y los objetos sagrados; así lo desea la Reina de la Paz.

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