Los frutos de Medjugorje: conversiones y curaciones

40 millones de peregrinos han visitado Medjugorje desde el inicio de las apariciones. Muchas personas sin fe la han encontrado allí, y muchos otros que se habían alejado de las prácticas religiosas han vuelto a ellas, pues han encontrado la Paz y la Luz que habían perdido al alejarse de Dios. Este es el mayor signo de Medjugorje. 

Además, en el Centro de Información de Medjugorje, se guardan informes de más de ciento cuarenta casos de curaciones acaecidas en personas de todo el mundo, junto con toda la documentación expedida luego por los peritos médicos y teológicos. En este programa encontrarás testimonios de curaciones físicas y espirituales.

 

Testimonios de curaciones físicas y espirituales

 

Una fe apagada que recupera el ardor

Uno de los elementos más importantes para la nueva evangelización es la revitalización de la fe de los fieles «practicantes». En efecto, dijo así el Santo Padre Benedicto XVI en la homilía conclusiva de la XIII Asamblea general del Sínodo de los obispos, el día 28 de octubre de 2012: 

“La nueva evangelización concierne a toda la vida de la Iglesia. Ella se refiere, en primer lugar, a la pastoral ordinaria que debe estar más animada por el fuego del Espíritu, para encender los corazones de los fieles que regularmente frecuentan la comunidad y que se reúnen en el día del Señor para nutrirse de su Palabra y del Pan de la vida eterna.” 

Una de las características de las apariciones de Medjugorje es centrar a las personas en los aspectos esenciales de la fe, los mismos en los que nos está centrando el Magisterio. Son precisamente esos elementos los que más contribuyen a la renovación de la vida interior y, por tanto, a la revitalización de la fe: El amor de Dios, que nos llama a la conversión, la oración, la Eucaristía, la Confesión, la lectura de la Palabra de Dios, el amor a María, etc. Además los mensajes de María nos mueven a invocar asiduamente al Espíritu Santo, para que Él ilumine nuestra alma y nos transforme: 

“¡Queridos hijos! En este tiempo, os invito a todos a orar por la venida del Espíritu Santo en cada criatura bautizada, para que el Espíritu Santo os renueve a todos y os conduzca por el camino del testimonio de vuestra fe, a vosotros y a todos aquellos que están lejos de Dios y de su amor. Estoy con vosotros e intercedo por vosotros ante el Altísimo. ¡Gracias por haber respondido a mi llamada!” (Mensaje del 25 de mayo 2009). 

Son muy abundantes las personas que al acercarse a Medjugorje han visto renovada su fe – fe «practicada» pero un tanto adormecida– y a partir de ahí han comenzado una vida espiritual más intensa y se han decidido a ser testigos de la Buena Nueva en medio del mundo. 

Así pues, podemos decir, tomando pie de los frutos que se constatan por la experiencia, que las apariciones de María en Medjugorje se muestran, de manera clara, como un camino fecundo para la revitalización de la fe de los bautizados «practicantes» y, por tanto, suponen una ayuda providencial en el camino de la nueva evangelización. Para profundizar en este tema te sugerimos éste programa de Sanación física y espiritual.

Sanación física y espiritual

Conversiones de alejados y no creyentes

Dijo así Benedicto XVI en la Eucaristía conclusiva del Sínodo de los obispos para la transmisión de la fe: 

“Un tercer aspecto tiene que ver con las personas bautizadas pero que no viven las exigencias del bautismo. Durante los trabajos sinodales se ha puesto de manifiesto que estas personas se encuentran en todos los continentes, especialmente en los países más secularizados. La Iglesia les dedica una atención particular, para que encuentren nuevamente a Jesucristo, vuelvan a descubrir el gozo de la fe y regresen a las prácticas religiosas en la comunidad de los fieles” (28 de octubre de 2012). 

La experiencia también nos demuestra que las apariciones de María en Medjugorje son un modo valioso para llevar de nuevo a la fe a estas personas. Son muchísimos los «alejados», personas que se declaraban «no creyentes» e incluso personas directamente hostiles a la fe, que han hallado un momento de gracia y de conversión en Medjugorje. La experiencia de una oración viva e intensa, la celebración consciente y activa de los sacramentos de la Eucaristía y de la Confesión, y también la fuerte presencia de lo sobrenatural –a través de las apariciones y de los mensajes de María– se muestran como un modo providencial para el anuncio de la fe a los alejados. 

María nos invita en sus mensajes a ser testigos de la fe, a través de los cuales muchas personas que no conocen a Dios puedan acercarse a Él:

“Queridos hijos: con amor materno hoy os invito a ser un faro de luz para todas las almas que vagan en la tiniebla del desconocimiento del amor de Dios. Para que podáis resplandecer lo más posible y atraer el mayor número de almas. No permitáis que las falsedades que salgan de sus bocas acallen vuestras conciencias. ¡Sed perfectos! Yo os guío con mano materna, con mano de amor. ¡Gracias!” (Mensaje del 2 de febrero de 2010).

Las apariciones del día 2: oración por los que no conocen el amor de Dios 

Las apariciones de María en Medjugorje ponen muy de manifiesto la importancia de atraer a la fe a los bautizados que la practican con indiferencia, o bien incluso han dejado de practicarla. Todos los meses una de las videntes, Mirjana Dragicevic, recibe una aparición de María que es, según ha indicado la Virgen, una oración por aquellos que «no conocen el amor de Dios». Al hablar de los que «no conocen el amor de Dios», Mirjana explica que la santísima Virgen se refiere a las personas que no practican la fe, o bien a aquellas que la practican por costumbre, pero no con el corazón. La aparición del día dos de cada mes trata de concienciar a todos de la gran importancia de orar por estas personas. Y también de la importancia de atraerlas al amor de Dios, mediante el amor, la oración, el buen ejemplo y el testimonio.

Curaciones

Otro fruto que ha de ser mencionado es el de las curaciones. En Medjugorje, como sucede en otros grandes santuarios marianos (Lourdes sería quizá el ejemplo más significativo) se dan curaciones físicas médicamente inexplicables. Más de 140 de estas curaciones están avaladas por informes médicos y teológicos completos que se conservan en los archivos del Centro de Información Mir de Medjugorje, dirigido por los franciscanos.

Algunos ejemplos de estas curaciones:

Un parroquiano de Medugorje se sanó de un cáncer con metástasis

Poco después de empezar las apariciones de la Reina de la Paz en el Podbrdo algunas personas testimoniaron que se sanaron milagrosamente. Entre los primeros estaba Jozo Vasilj Cace que era ciego; después de lavarse la cara y los ojos con el agua donde había puesto las hierbas y la tierra del Podbrdo empezó a ver. Y, en el verano 1981, los padres del niño Daniel Setko, testimoniaron también la sanación de su hijo.

Después de esto y hasta hoy se han registrado muchísimos casos de sanaciones milagrosas por la intercesión de la Virgen Maria, sanaciones de cáncer, esclerosis múltiple, inmovilidad, ceguera y muchas enfermedades más. Existe documentación médica detallada del número significativo de estos casos. Entre ellos, se encuentra el caso de la sanación del Jozo Vasilj, de Medugorje, del cual hablaremos aquí.

Testimonio de Jozo Vasilj

Nací en Medugorje en el año 1953 en una familia católica donde recibí una educación religiosa. Acabé los estudios y trabajé en varios sitios. Cuando se apareció la Virgen pensé que era un don muy grande para nuestro pueblo y para el mundo entero. Me casé y tuve dos hijos. Gracias a Dios ya tengo nietos. Regularmente iba a la Eucaristía los domingos y la oración formaba parte de la vida de mi familia. Desde que se apareció la Virgen respondí a su llamada, iba al programa parroquial de la tarde, al Santo Rosario y a la Eucaristía.

La enfermedad y el diagnóstico

Participé en la guerra de mi patria como los demás hombres de mi edad hasta 1995 cuando empecé a sentir la enfermedad. Perdí muchísimo peso, tenia falta de apetito y me fallaban las fuerzas, y diariamente tenia fuertes dolores de cabeza, a finales del año 1995 los dolores eran insoportables, respiraba con dificultad, a veces no podía hablar y en una ocasión perdí el conocimiento, así que decidí visitar al médico que estaba en el pueblo de al lado que se llama Citluk.

Los médicos me hicieron las pruebas detalladamente y me enviaron a Split para hacer la prueba del escáner de cabeza. Gracias a la amabilidad de los médicos no tuve que esperar. Después de hacerme la prueba el diagnóstico no podía ser peor: cáncer de pulmón con metástasis en el cerebro. No me querían decir lo que tenía, pero a mi esposa sí que le dijeron: “Los médicos no podrán hacer nada en el caso de su esposo, solamente lo puede ayudar su Virgen de Medugorje”. Se llama así y es Madre de todo el mundo. Los médicos dijeron que me quedaban tres meses de vida. Después de esto me enviaron al hospital en Zagreb. Tengo que decir que el médico de Split no me cobró nada sabiendo que tengo dos hijos pequeños.

Fui a Zagreb el 3 de mayo de 1996 y estuve en el hospital nueve días. El diagnóstico era muy malo y todo el mundo se sorprendía de que me pudiera aguantar de pie y que no necesitara la silla de ruedas. Después de hacerme otra resonancia confirmaron el diagnóstico. Los médicos dijeron que no me podían operar y lo único que se podía hacer era intentar con quimioterapia. Cuando nuestros amigos, que viven en Austria, se enteraron de mi enfermedad, pidieron el diagnóstico para consultar en un hospital de Viena. Los médicos de allí también dijeron que la enfermedad era grave y que no se podía hacer nada.

Tenía fiebre diariamente

Después de salir del hospital iba recibiendo quimioterapia, pero yo no era consciente de todo lo que me estaba pasando. Ni mi familia, ni los médicos me decían qué es lo que me estaba pasando y qué es lo que realmente tenia. No tenía hambre, mi peso había bajado consideradamente y cada día tenía fiebre alta. Tomaba medicamentos pero la fiebre no bajaba. A pesar de estar así oraba como siempre diariamente pero tenía el miedo de la muerte. Lo único que repetía interiormente era: “Dios, gracias por todo, tómame, pero deja por lo menos que vea a mis hijos llegar a tener pan en las manos”, quería decir tener trabajo. Mi mujer, mis hijos y amigos oraban por mi salud. El año que enfermé todos ayunaron a pan y agua. Este ayuno en nuestros antiguos tiempos se llamaba zarinjanje.

Sanación en el aniversario de las apariciones de la Virgen

El cambio sucedió en el año 1996, el día del aniversario de las apariciones de la Virgen. Este día sentí hambre, pedí a mi esposa que me diera de comer un frankfurter y un poquito de pan, y además, un gran vaso de zumo. Me lo comí todo con muchísima hambre. Este día sentí que no tenía fiebre y después de comprobarlo era cierto: 36,5 grados. Este fue el más feliz aniversario de las apariciones de la Virgen en nuestras vidas. Todos juntos orábamos dando gracias a Dios y a la Virgen por la sanación porque fue la obra de Dios. Han pasado muchísimos años, pero no pasa ningún día sin que a través de la oración no demos gracias a la Virgen. La
oración y el ayuno en la familia cada vez son más fuerte.

Después de esto, me fui a Zagreb a hacerme la revisión médica. No se pueden imaginar la sorpresa que se llevaron los médicos después de hacerme las pruebas; la enfermedad había desaparecido totalmente. Gracias a Dios y a la Virgen, a los médicos de Citluk, Split y Zagreb. Cuando me recuperé del todo empecé a trabajar otra vez y, hace un año, me jubile.

Fuente: Glasnik Mira, nº4

Traducido por Sandra Barisic

Discapacitada curada en Medjugorje

Después de 18 años en muletas, Linda Christy, de Canadá, llegó a Medjugorje en una silla de ruedas. Los médicos son incapaces de explicar cómo pudo levantarse y caminar estando en la Montaña de las Apariciones. Su columna vertebral aún está deformada, y las otras pruebas médicas parecen las mismas que antes de su curación.

La ciencia no puede explicar cómo Linda Christy dejó su silla de ruedas en junio de 2010 estando en Medjugorje, después de convivir con una severa deformación en la columna durante 18 años.

“Yo experimenté un milagro. Llegué en una silla de ruedas, y como pueden ver ahora camino. La Bienaventurada Virgen María me curó en la colina de las Apariciones”, explica Linda a Radio Medjugorje.

El año pasado, en el segundo aniversario de su curación, trajo personalmente sus pruebas médicas a la oficina de la parroquia de Medjugorje. Ellos fueron testigos de un doble milagro: No sólo Linda empezó a caminar, sino que su condición física continúa igual que cuando no podía caminar.

“Llevé todas la pruebas médicas que confirman mi condición. No se puede explicar científicamente que yo camine. Mi columna está tan mal que hay sitios donde no hay coherencia, un pulmón ha desplazado seis centímetros la espina dorsal, aún tengo toda la deformación que tenía antes”, afirma Linda.

“Después del milagro en la columna, aún estoy en la misma condición que antes, y por eso no se puede explicar médicamente cómo puede ser que pueda mantenerme en pie y caminar después de estar con muletas durante 18 años y más de uno en silla de ruedas”.

Fuente: www.medjugorjetoday.tv

Niño curado de cancer en Medjuogrje

Un niño simpático y valiente es el protagonista de una noticia que está dando la vuelta al mundo. Stephen Reilly, de 11 años de edad, fue diagnosticado de un cáncer de huesos a la edad de 6 años. Como consecuencia de esta enfermedad el niño perdió una de sus piernas. El peor momento fue el día 31 de diciembre del año 2011. El estado del niño era tan alarmante que terminó en el hospital infantil de Nuestra Señora en Crumlin, donde recibieron la noticia de que el cáncer se había extendido. Tras dos días de pruebas los médicos dijeron que el tumor había alcanzado los pulmones y los ganglios linfáticos y que ya no se podía hacer nada. Médicamente la enfermedad era incurable.

Sin embargo la familia tenía prevista una peregrinación a Medjugorje y decidieron no suspenderla. Durante la misma, el niño dijo que había visto cómo la estatua de Nuestra Señora tomaba vida. Y el padre de Stephen relata sorprendido que vio lo que podría describirse como una mano gigante sobre la cabeza de su hijo. Lo cierto es que dos días después de regresar de aquella peregrinación las nuevas revisiones médicas mostraron, con gran sorpresa para los especialistas, una mejoría. Esta mejora fue confirmándose con el paso de los meses, hasta tal punto que en julio de ese mismo año 2012 el niño recibió el alta médica.

Recientemente la familia ha peregrinado a Medjugorje para agradecer a la Reina de la Paz por la gracia recibida. El estado de salud del niño es inmejorable, como lo prueba el hecho de que ha podido subir hasta la cima del monte Krizevac por sí mismo. La fotografía que encabeza la noticia nos muestra a Stephen al terminar la subida al monte de la Cruz.

Lo que vieron el niño y su papá en Medjugorje es su testimonio personal; que el niño ha quedado curado del cáncer, cuando médicamente ya no había esperanza, es un hecho incontestable.

Demos gracias al Señor por las maravillas que realiza a través de la Reina de la Paz.

Fuente: connachttribune.ie

 

Curación milagrosa en S. Nicolò D’Arcidano

Se supo rápidamente en S. Nicolò d’Arcidano (Cerdeña, Italia). Todos se lo contaban en voz baja, pero sólo ahora que la noticia es oficial se puede hablar de ello abiertamente. Durante la Santa Misa de inauguración de la plaza dedicada a la Reina de la Paz, el 21 de octubre de 2012, la Virgen curó a A. P., una señora sexagenaria de Oristano, que ha dado testimonio público en la abarrotada iglesia parroquial, con ocasión del encuentro mensual del grupo de oración Mariano al cual los devotos llegan también de pueblos limítrofes.

Los fieles acudieron en gran número advertidos de que, finalmente, iban a conocer a la protagonista de cuanto se rumoreaba.

Así supieron que la señora estaba afectada de una gravísima enfermedad, cuyos síntomas eran: hinchazón en las piernas con ulceraciones profundas, que necesitaban continuas intervenciones quirúrgicas para extraer el pus y evitar la gangrenación. Una situación física que hizo necesario el uso de la silla de ruedas para acercarse, el 21 de octubre, acompañada de dos amigas, a la inauguración de la plaza dedicada a la Virgen de Medjugorje en S. Nicolò d’Arcidano. Durante la Santa Misa a la señora le pareció que la Virgen se movía de la estatua y le salía al encuentro sonriendo. Humildemente pensó que comenzaban a no funcionarle bien tampoco los ojos, sucediendo durante todo el tiempo que la figura continuaba sonriéndole benévolamente.

En el momento de la Comunión la señora la recibió de manos del propio Obispo. Al finalizar la Misa se puso en pie y comenzó tranquilamente a caminar, como todos los demás, para volver a casa, hasta que una de las amigas lo advirtió con sorpresa, diciéndole que ella no podía caminar. Solo entonces A. P. se dió cuenta de que las piernas ya no le dolían, que sentía un fuerte calor en las articulaciones inferiores y que se sentía curada. Al llegar a casa, pudo constatar que sus piernas estaban perfectamente curadas, la piel estaba sana y ni siquiera estaban las cicatrices producidas por las llagas y por el bisturí.

A la mañana siguiente la señora debía acercarse al hospital, a una de aquellas dolorosísimas intervenciones que eran necesarias para evitar la amputación de las articulaciones y no faltó a la cita. Esta vez, en cambio, subió las tres plantas velozmente por su propio pie y entró en la consulta del médico llena de euforia. El sanitario, viéndola con tanta la alegría, le advirtió que ese día la curación sería particularmente dolorosa, invitándola a tenderse en la camilla. La paciente obedeció, y la sorpresa del médico fue mayúscula a la vista de las dos piernas perfectamente íntegras.

Ante un evento tan extraordinario fue entregada toda la documentación médica al Obispo del lugar, Monseñor Giovanni Dettori, y se efectuaron las verificaciones necesarias en el hospital de Oristano, que trataba a la mujer.

La curación ha sido oficialmente declarada milagrosa y ha sido celebrada una Misa de acción de gracias, presidida por el Obispo, en la Catedral de Oristano.

Fuente: www.lamadredellachiesa.it