Crucificado con Jesús. San Francisco de Asís

Sábado, 12 Agosto 2017

Uno de los momentos más importantes de la vida de San Francisco y que le hicieron asemejarse tanto al Señor fue el don de recibir los estigmas, su crucifixión con Cristo en el amor y en el dolor. ¿Cómo, cuándo y dónde sucedió? Y sobre todo ¿qué había en su corazón para poder vivir la Pasión en su propio cuerpo?

Este profundo amor que vivió San Francisco no está muy lejos del amor que nos pide la Reina de la Paz: “Necesito corazones dispuestos a un amor inmenso, […] dispuestos a amar como ha
amado mi Hijo, que estén dispuestos a sacrificarse como se ha sacrificado mi Hijo”. (Mensaje 2 julio 2009)

Pero una vez que aceptamos, cómo vivir este amor y este sacrificio. San Francisco nos da una gran clave: imitar la gran paciencia de Dios.

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