Lucas 11, 27-28 - Oramos a la Madre del mundo

Viernes, 12 Octubre 2018

Mensaje del 2 de octubre de 2014 en Medjugorje

“Queridos hijos, con amor materno os ruego: amaos los unos a los otros. Que en vuestros corazones esté, como mi Hijo ha querido desde el principio, en el primer lugar el amor hacia el Padre Celestial y hacia vuestro prójimo, por encima de todo lo que es de esta tierra. Queridos hijos míos, ¿no reconocéis los signos de los tiempos? ¿No reconocéis que todo lo que está a vuestro alrededor, todo lo que está sucediendo, sucede porque no hay amor? Comprended que la salvación está en los verdaderos valores: acoged el poder del Padre Celestial, amadlo y respetadlo. Caminad sobre las huellas de mi Hijo. Vosotros, hijos míos, apóstoles míos queridos, vosotros os reunís siempre de nuevo en torno a mí porque estáis sedientos, estáis sedientos de paz, de amor y de felicidad. Calmad vuestra sed de mis manos. Mis manos os ofrecen a mi Hijo, que es fuente de agua pura. El reavivará vuestra fe y purificará vuestros corazones, porque mi Hijo ama los corazones puros y los corazones puros aman a mi Hijo. Solo los corazones puros son humildes y tienen una fe firme. Yo os pido corazones así, hijos míos. Mi Hijo me ha dicho que yo soy la Madre del mundo entero: os ruego a vosotros, que me acogéis como tal, que con vuestra vida, oración y sacrificio me ayudéis para que todos mis hijos me acojan como Madre, para que yo pueda conducirlos a la fuente de agua pura. Gracias. Queridos hijos míos, mientras vuestros pastores, con sus manos bendecidas, os ofrecen el Cuerpo de mi Hijo, agradeced siempre en el corazón a mi Hijo por su Sacrificio y por los pastores que os da siempre de nuevo".