Medjugorje - Mensaje del 2 de diciembre de 2016 a Mirjana. Comentario

Sábado, 10 Diciembre 2016

El Corazón materno de la Reina de la Paz llora mientras mira lo que hacen sus hijos. Está viendo como los pecados se multiplican. Todo el mal se está incrementando entre sus hijos sin que lo adviertan. 

"La pureza del alma es cada vez menos importante y se olvida a mi Hijo". ¿Por qué? porque "lo adoran siempre menos y mis hijos son perseguidos".

Los poderes ocultos de quienes viven sin los mandamientos de Dios hacen daño a aquellos que tienen una fe pequeña y una práctica de la fe débil. 

Por esto la Reina de la Paz nos pide:

  • Orad no solo con las palabras, sino también con obras de misericordia; orad con amor hacia todas las personas.
  • Regresad a la oración del Rosario.
  • Permitid que mi Hijo esté en vosotros.

Jesús dijo:

“Bienaventurados los pobres de espíritu y bienaventurados los perseguidos por la justicia porque de ellos es el Reino de los Cielos”.

“Os perseguirán por causa de mi Nombre; así tendréis ocasión de dar testimonio. Yo os daré palabras y sabiduría a los que no podrá hacer frente ningún adversario”.

Si pretendemos primero amar a los demás sin antes amar a Dios, estamos siendo altruistas, filántropos, benefactores. Eso no está mal, pero eso lo puede hacer, y de hecho lo hace, cualquiera que no sea cristiano. Lo puede hacer, por ejemplo, un buen gobernante o cualquiera que pertenezca a una ONG nacional o internacional.

Nuestra Madre nos dice primero rezad, sed piadosos, vivid con mi Hijo por medio de la vivencia de los sacramentos. Y después haced obras de misericordia con todas las personas. 
"Ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo"

“Nada de comilonas y borracheras, nada de lujuria y desenfreno, nada de riñas y envidias. Revestíos más bien del Señor Jesucristo, y no deis pábulo a la carne siguiendo sus deseos”

Se ha comparado el doble mandamiento del amor a los maderos de una cruz: 

El madero vertical representa nuestro amor a Dios, pues va en sentido hacia arriba, hacia el Cielo. 

El madero horizontal representa el amor a los demás, a los semejantes, a los que están a nuestra altura, pues va en sentido lateral. 

Veamos... ¿Cuál de los dos maderos es el primero? ¿Cuál de los dos no puede sostenerse solo? ... Es clara la comparación ¿no? El Amor a Dios es lo que sostiene nuestro amor al prójimo. No puede haber amor al prójimo sin amor a Dios.

Si no se tiene vida de piedad no hay obras de misericordia, esos hechos serán otra cosa, pero no lo que nos pide la Reina de la Paz en este mensaje.

Viviendo así este amor de Dios entonces le permitimos estar en nosotros; es el misterio de los dos de Emaús lo que nos explica la Virgen en su mensaje.

Él se servirá de nosotros para atender a aquellos que están heridos y para convertir a las almas perdidas: seremos el Buen Samaritano.

IN EA