Mensajes de la Reina de la Paz del año 2006

“Queridos hijos, también hoy os traigo en brazos a Jesús recién nacido. Él, que es el Rey del Cielo y de la tierra, es vuestra paz. Nadie, hijos míos, os puede dar la paz como Él, que es el Rey de la Paz. Por eso, adoradlo en vuestros corazones, elegidlo y tendréis la alegría en Él. Él os bendecirá con Su bendición de paz. Gracias por haber respondido a mi llamada.”

Mensaje anual a Jakov.

“Queridos hijos, hoy es el gran día de la alegría y de la paz. Alegraos conmigo. Hijos míos, de manera especial, os invito a la santidad en vuestras familias. Deseo, hijos míos, que cada una de vuestras familias sea santa, y que la alegría y la paz de Dios, que Dios hoy os envía de manera especial, reinen y moren en vuestras familias. Hijos míos, abrid hoy vuestros corazones en este día de gracia; decidíos por Dios y ponedle en el primer lugar en vuestras familias. Yo soy vuestra Madre. Os amo y os doy mi bendición maternal.”

“Queridos hijos, en este tiempo gozoso de la espera de mi Hijo, deseo que todos los días de vuestras vidas en la tierra seáis una espera alegre de mi Hijo. Os invito a la santidad. Os invito a ser mis apóstoles de santidad para que, a través de vosotros, la Buena Nueva ilumine a todos aquellos a quienes encontréis. Ayunad y orad, y estaré con vosotros. Gracias.”

“Queridos hijos, también hoy os invito: orad, orad, orad. Hijos míos, cuando oráis estáis cerca de Dios y Él os da el deseo de eternidad. Éste es un tiempo, en que podéis hablar más de Dios y hacer más por Dios. Por eso no os resistáis, sino permitid, hijos míos, que Él os guíe, os cambie y entre en vuestra vida. No olvidéis que sois viajeros en camino hacia la eternidad. Por eso, hijos míos, permitid que Dios os conduzca como un pastor a su rebaño. Gracias por haber respondido a mi llamada.”

“Queridos hijos, mi venida a vosotros, hijos míos, es amor de Dios. Dios me está enviando para advertiros y para mostraros el recto camino. No cerréis vuestros ojos ante la verdad, hijos míos. Vuestro tiempo es breve. No permitáis que los engaños comiencen a gobernaros. El camino por el que deseo conduciros es el camino de la paz y del amor. Este es el camino que lleva a mi Hijo, vuestro Dios. Dadme vuestros corazones para que pueda yo poner a mi Hijo en ellos y hacer de vosotros mis apóstoles, apóstoles de paz y amor. Gracias.”

Luego la Gospa agregó:  “No olvidéis en vuestras oraciones a vuestros pastores (sacerdotes, párrocos).”

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