25 Noviembre 2004

Jueves, 25 Noviembre 2004

“Queridos hijos, en este tiempo os invito a todos a orar por mis intenciones. Hijos míos, orad especialmente por los que todavía no han conocido el amor de Dios y no buscan al Dios Salvador. Hijos míos, sed vosotros mis manos extendidas y con vuestro ejemplo acercadlos a mi corazón y al corazón de mi Hijo. Dios os recompensará con toda clase de gracias y bendiciones. Gracias por haber respondido a mi llamada.”