25 Diciembre 2004

Sábado, 25 Diciembre 2004

“Queridos hijos, con gran alegría también hoy os traigo en brazos a mi Hijo Jesús, quien os bendice y os invita a la paz. Orad hijos míos y sed testigos valerosos de la Buena Nueva en cada situación. Solamente así, Dios os bendecirá y os dará todo lo que le pidáis con fe. Yo estoy con cada uno de vosotros hasta que el Altísimo me lo permita. Intercedo por cada uno de vosotros con gran amor. Gracias por haber respondido a mi llamada.”