Mensajes de la Reina de la Paz del año 1999

"Queridos hijos, este es un tiempo de gracia. Hijos míos, hoy de una manera especial, con el Niño Jesús a quien llevo en mis brazos, os doy la posibilidad de decidiros por la paz: con vuestro “sí” a la paz y vuestra decisión por Dios, se abre para vosotros una nueva posibilidad para la paz. Solamente así, hijos míos, el tiempo de este siglo será para vosotros un tiempo de paz y de prosperidad. Por eso, poned al Niño Jesús recién nacido en el primer lugar en vuestras vidas, y Él os conducirá por el camino de la salvación. Gracias por haber respondido a mi llamada."

Mensaje anual a Jakov. Nuestra Señora se veía gozosa y estaba vestida de dorado y llevaba al Niño Jesús en sus brazos. Ella habló de los secretos y bendijo a todos..

“Queridos hijos, hoy, en el aniversario del nacimiento de mi Hijo, cuando mi corazón está lleno de un gozo inconmensurable, os invito a todos con amor a la completa apertura y al completo abandono en Dios. Expulsad todas las tinieblas del corazón y dejad que la luz y el amor de Dios penetren en vuestros corazones y permanezcan siempre. Sed portadores de la luz de Dios y de su amor a todos los hombres de modo que, en vosotros y por medio de vosotros, todos podáis experimentar la verdadera luz y el verdadero amor que solo Dios puede dar. Os bendigo con mi bendición maternal.”

"Queridos hijos, también hoy os invito a la oración. En este tiempo de gracia, que la Cruz sea una señal de amor y de unidad por la cual llega la verdadera paz. Por lo tanto, hijos míos, orad, especialmente en este tiempo, para que en vuestros corazones nazca el Niño Jesús, creador de la paz. Solo con la oración llegaréis a ser mis apóstoles de la paz en este mundo sin paz. Por eso, orad hasta que la oración se convierta para vosotros en gozo. Gracias por haber respondido a mi llamada."

"Queridos hijos, no lo olvidéis: este es un tiempo de gracia. Por eso, orad, orad, orad. Gracias por haber respondido a mi llamada."

"Queridos hijos, hoy de nuevo os invito a que os volváis portadores de mi paz, especialmente ahora, cuando se habla de que Dios está lejos. En verdad, jamás ha estado Él tan cerca de vosotros. Os invito a que renovéis la oración en vuestras familias leyendo la Sagrada Escritura, y que experimentéis la alegría en el encuentro con Dios, que ama a sus criaturas infinitamente. Gracias por haber respondido a mi llamada."

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