Mensajes de la Reina de la Paz del año 1997

“Queridos hijos, hoy de nuevo me alegro con vosotros y os invito al bien. Deseo que cada uno de vosotros medite y lleve la paz en su corazón y diga: ‘yo deseo poner a Dios en el primer lugar en mi vida’. Será así, hijos míos, como cada uno de vosotros llegará a ser santo. Hijos míos, decidle a cada uno: ‘Yo te deseo el bien’ y él ha de responder con el bien, y el bien, hijos queridos, habitará en el corazón de cada hombre. Esta noche, hijos míos, os traigo el bien de mi Hijo que dio su vida para salvaros. Por eso, hijos míos, alegraos y extended las manos hacia Jesús, que es solo bien. Gracias por haber respondido a mi llamada.”

"Queridos hijos, hoy os invito a que comprendáis vuestra vocación cristiana. Hijos queridos, os conduje y os estoy conduciendo a través de este tiempo de gracia para que os volváis conscientes de vuestra vocación cristiana. Los santos mártires morían dando testimonio: ‘soy cristiano y amo a Dios sobre todas las cosas’. Hijos míos, hoy también os invito a regocijaros y a ser cristianos llenos de gozo, responsables y conscientes de que Dios os llamó de un modo especial para que, llenos de alegría, seáis las manos extendidas hacia aquellos que no creen y para que, a través del ejemplo de vuestras vidas, ellos puedan recibir la fe y el amor de Dios. Por eso, orad, orad, orad para que vuestros corazones puedan abrirse y ser sensibles a la Palabra de Dios. Gracias por haber respondido a mi llamada."

"Queridos hijos, hoy también estoy con vosotros y a todos os invito a renovaros viviendo mis mensajes. Hijos míos, que para vosotros la oración sea la vida y seáis ejemplo para los demás. Deseo, hijos míos, que os volváis portadores de la paz y de la alegría de Dios en el mundo de hoy, que no tiene paz. Por eso, hijos míos, orad, orad, orad. Estoy con vosotros y os bendigo con mi paz maternal. Gracias por haber respondido a mi llamada."

"Queridos hijos, hoy os invito a que comprendáis que sin amor no podéis entender que Dios debe estar en el primer lugar en vuestras vidas. Por eso, hijos míos, os invito a todos a amar, no con amor humano, sino con el amor de Dios. Así vuestras vidas serán más hermosas y no interesadas. Comprenderéis que Dios se da por amor del modo más sencillo. Hijos míos, para que podáis comprender mis palabras, que os doy por amor, orad, orad, orad y así podréis aceptar con amor a los demás y perdonar a todos aquellos que os han hecho daño. Responded con oración; la oración es el fruto del amor hacia Dios Creador. Gracias por haber respondido a mi llamada."

"Queridos hijos, Dios me ha concedido este tiempo como un regalo para vosotros, a fin de que yo pueda instruiros y conduciros por el camino de la salvación. Queridos hijos, vosotros ahora no comprendéis esta gracia, pero pronto vendrá el tiempo en que os lamentaréis por la ausencia de estos mensajes. Por eso, hijos míos, vivid todas las palabras que os he dado en este tiempo de gracia y renovad la oración hasta que la oración sea un gozo para vosotros. Invito especialmente a todos los que se han consagrado a mi Corazón Inmaculado, a ser un ejemplo para los demás. Invito a todos los sacerdotes, religiosos y religiosas a rezar el Rosario y a enseñar a rezarlo a los demás. El Rosario, hijos míos, me es especialmente querido. Por medio del Rosario, abridme vuestro corazón y entonces podré ayudaros. Gracias por haber respondido a mi llamada."

Páginas