Mensajes de la Reina de la Paz del año 1993

"Queridos hijos, hoy me lleno de gozo con el Niño Jesús y deseo que la alegría de Jesús entre en todos los corazones. Hijos míos, con el mensaje os doy una bendición junto a mi hijo Jesús, a fin de que la paz reine en todos los corazones. Hijos míos, os amo, y os invito a todos a que os acerquéis a mí por medio de la oración. Vosotros habláis, habláis pero no rezáis. Por eso, hijos míos, decidíos por la oración; solamente así seréis felices y Dios os concederá lo que pedís. Gracias por haber respondido a mi llamada.”

“Queridos hijos, os invito a prepararos en este tiempo, como nunca antes, para la venida de Jesús. Que el Pequeño Jesús reine en vuestros corazones. Solo seréis felices cuando Jesús sea vuestro amigo, entonces no os será difícil orar, ni ofrecer sacrificios, ni testimoniar la grandeza de Jesús en vuestras vidas, porque Él os dará la fuerza y la alegría en este tiempo. Estoy cerca de vosotros con mi intercesión y oración, os amo y os bendigo a todos. Gracias por haber respondido a mi llamada.”

"Queridos hijos, en estos años os he llamado a que viváis lo que os estoy diciendo, pero vosotros vivís muy poco mis mensajes. Habláis pero no los vivís, por eso esta guerra está durando tanto. Os invito a que os abráis a Dios y viváis con Dios en vuestros corazones, viviendo el bien y dando testimonio de mis mensajes. Os amo y deseo protegeros de cualquier mal, pero vosotros no lo queréis. Queridos hijos, no puedo ayudaros si no vivís los mandamientos de Dios, si no vivís la Santa Misa, si no abandonáis el pecado. Os invito a convertiros en apóstoles del Amor y la Bondad. En este mundo sin paz dad testimonio de Dios y del amor de Dios y Dios os bendecirá y os dará lo que buscáis de Él. Gracias por haber respondido a mi llamada."

“Queridos hijos, yo soy vuestra Madre y os invito a acercaros a Dios a través de la oración, porque solo Él es vuestra paz, vuestro Salvador. Por eso, hijos míos, no busquéis el consuelo material sino a Dios. Ruego por vosotros e intercedo ante Dios por cada uno. Pido vuestras oraciones, para que me aceptéis y aceptéis también mis mensajes como en los primeros días de las apariciones. Solo cuando abrís vuestros corazones y oráis ocurren milagros. Gracias por haber respondido a mi llamada.”

“Queridos hijos, hoy deseo que comprendáis que soy vuestra Madre, y que deseo ayudaros e invitaros a la oración. Solamente mediante la oración podréis entender y aceptar mis mensajes y vivirlos. Leed la Sagrada Escritura, vividla y orad para comprender los signos de este tiempo. Este es un tiempo especial y por eso estoy con vosotros, para acercaros a mi Corazón y al Corazón de mi Hijo Jesús. Queridos hijos, deseo que seáis hijos de la luz y no de las tinieblas; por lo tanto, vivid lo que os estoy diciendo. Gracias por haber respondido a mi llamada.”

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