Mensajes de la Reina de la Paz del año 1991

“Cuando estáis enfermos, cuando sufrís por algo, no digáis: ¡Ay!, ¿por qué me pasa esto a mí y no a otra persona? No, en su lugar decid: 'Señor, te agradezco por el obsequio que me estás dando' porque los sufrimientos son grandes regalos de Dios. Son fuentes de grandes gracias para vosotros y para otros. Cuando estáis enfermos, muchos de vosotros solo rezáis repitiendo: ¡Sáname, sáname...! No, queridos hijos, esto no es correcto porque vuestros corazones no están abiertos; los cerráis mediante la enfermedad, y así, no podéis entregaros a la voluntad de Dios ni a las gracias que Él desea otorgaros. Orad de esta manera: 'Señor, hágase en mí tu voluntad'. Solo así comunica Dios sus gracias de acuerdo a las verdaderas necesidades, que Él conoce mejor que vosotros. Puede ser sanación, nuevas fuerzas, nueva alegría, nueva paz... Solo abrid vuestros corazones.”

“Queridos hijos, hoy os traigo de manera especial al Pequeño Jesús para que Él os bendiga con su bendición de paz y amor. Queridos hijos, no olvidéis que esta es una gracia que mucha gente no comprende ni acepta. Por eso vosotros, que habéis dicho que sois míos y buscáis mi ayuda, dad todo de vosotros mismos, y sobre todo, dad vuestro amor y vuestro ejemplo en vuestras familias. Decís que la Navidad es una fiesta familiar, por eso queridos hijos, dad a Dios el primer lugar en vuestras familias, para que Él pueda daros la paz y protegeros no solo de la guerra sino también de todo ataque satánico en tiempos de paz. Si Dios está con vosotros, lo tenéis todo; pero cuando no lo queréis, sois pobres, estáis perdidos y no sabéis de qué lado estáis. Por eso, queridos hijos, decidíos por Dios y entonces lo tendréis todo. Gracias por haber respondido a mi llamada.”

"Queridos hijos, también en este tiempo os llamo a la oración. Orad para que seáis capaces de comprender lo que Dios desea deciros a través de mi presencia y de los mensajes que os estoy dando. Deseo acercaros cada vez más a Jesús y a Su Corazón herido para que podáis comprender el inmenso amor con el que Él se ha entregado por cada uno de vosotros. Por eso, queridos hijos, orad para que desde vuestros corazones pueda brotar una fuente de amor hacia cada persona, incluso hacia quienes os odian y os desprecian; así, con el amor de Jesús, seréis capaces de vencer todas las miserias de este mundo lleno de sufrimientos, que no tiene esperanzas para quienes no conocen a Jesús. Gracias por todos vuestros sacrificios y oraciones. Orad para que pueda ayudaros aún más. Necesito vuestras oraciones. Gracias por haber respondido a mi llamada."

"Queridos hijos, orad, orad, orad."

"Queridos hijos, os invito especialmente a todos a la oración y a la renuncia porque ahora, como nunca antes, Satanás quiere mostrar al mundo su vergonzoso rostro, con el que quiere seducir a la mayor cantidad posible de personas y llevarlas por el camino de la muerte y el pecado. Por eso, queridos hijos, ayudad a mi corazón Inmaculado a triunfar en este mundo de pecado. A todos os pido que ofrezcáis oraciones y sacrificios por mis intenciones, para que yo pueda ofrecerlas a Dios por lo que es más necesario. Olvidad vuestros deseo y orad, queridos hijos, por aquello que Dios quiere y no por lo que vosotros deseáis. Gracias por haber respondido a mi llamada."

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