Mensajes de la Reina de la Paz del año 1990

“Queridos hijos, hoy os invito de manera especial a orar por la paz. Queridos hijos, sin la paz vosotros no podréis experimentar el nacimiento del Pequeño Jesús, ni en este día ni en vuestra vida diaria. Para eso, rogad al Señor de la Paz para que os proteja bajo su manto y os ayude a comprender la grandeza y la importancia de la paz en vuestros corazones; de este modo, seréis capaces de difundir la paz desde vuestros corazones al mundo entero. Estoy con vosotros e intercedo por vosotros ante Dios. Orad, porque Satanás desea destruir mis planes de paz. Reconciliaos unos con otros y ayudad con vuestras vidas a que la paz reine en toda la tierra. Gracias por haber respondido a mi llamada.”

A Vicka:

"Cuando comencé a hablaros y llamaros a la paz, pensasteis que todo estaba en calma y que no era necesario orar de una manera especial por la paz. La ausencia de paz estaba en los corazones. Ahora la ausencia de paz ha venido al mundo."

Al grupo de oración, en este mes de noviembre y diciembre, la Virgen pide que venga a menudo al monte Krizevac y al Podbrdo para orar por la paz y la salvación del mundo. A Vicka: “Cuando comencé a hablaros y llamaros a la paz, pensasteis que todo estaba en calma y que no era necesario orar de una manera especial por la paz. La ausencia de paz estaba en los corazones. Ahora la ausencia de paz ha venido al mundo.”

"Queridos hijos, hoy os invito a hacer obras de misericordia con amor y por amor a mí y a vuestros hermanos y hermanas que también son mis hijos. Queridos hijos, todo lo que hagáis por los demás, hacedlo con gran alegría y humildad ante Dios. Estoy con vosotros y día tras día ofrezco vuestros sacrificios y oraciones a Dios para la salvación del mundo. Gracias por haber respondido a mi llamada."

Al grupo de oración en este mes de noviembre y diciembre la Virgen pide que venga a menudo al monte Krizevac y al Podbrdo para orar por la paz y la salvación del mundo.

“Queridos hijos, hoy os llamo a orar de manera especial y a ofrecer sacrificios y buenas obras por la paz del mundo; Satanás es fuerte y quiere, con toda su fuerza, destruir la paz que viene de Dios. Por eso, queridos hijos, de modo especial rogad conmigo por la paz. Estoy con vosotros y deseo ayudaros con mis oraciones y conduciros por el camino de la paz. Os bendigo con mi bendición maternal. No olvidéis vivir los mensajes de la paz. Gracias por haber respondido a mi llamada.”

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