Mensajes de la Reina de la Paz del año 1989

"Queridos hijos, hoy os bendigo de una manera especial con mi bendición maternal e intercedo por vosotros ante Dios para que Él os dé el don de la conversión de corazón. Desde hace años os he llamado para animaros a una vida espiritual profunda en la sencillez, pero ¡sois tan fríos! Por tanto, hijos míos, aceptad con seriedad y vivid los mensajes para que vuestra alma no esté triste cuando yo no esté con vosotros nunca más y cuando yo no os guíe nunca más como un niño inseguro en sus pasos primeros. Por tanto, hijos míos, leed diariamente los mensajes que os doy y vividlos. Os amo y por eso os invito al camino de la salvación con Dios. Gracias por haber respondido a mi llamada."

"Queridos hijos, os he estado invitando desde hace años a través de estos mensajes que os doy. Hijos míos, por medio de los mensajes deseo hacer un mosaico muy hermoso en vuestro corazón para poder presentaros a cada uno de vosotros a Dios como una imagen original. Por tanto, hijos míos, deseo que vuestras decisiones sean libres ante Dios, porque Él os ha dado libertad. Por tanto, orad para que, libres de cualquier influencia de Satanás, os decidáis solamente por Dios. Yo oro por vosotros ante Dios y busco vuestra entrega a Dios. Gracias por haber respondido a mi llamada."

"Queridos hijos, hoy también os estoy invitando a la oración. Yo siempre os invito, pero vosotros estáis todavía muy lejos. Por tanto, desde hoy, decidid seriamente dedicar tiempo a Dios. Yo estoy con vosotros y deseo enseñaros a orar con el corazón. En la oración con el corazón, vosotros encontraréis a Dios. Por tanto, queridos hijos míos, orad, orad, orad. Gracias por haber respondido a mi llamada."

"Queridos hijos, hoy os invito a dar gracias a Dios por todos los dones que habéis descubierto en la vida cotidiana e incluso por el don más pequeño que hayáis recibido. Doy gracias con vosotros y quiero que todos vosotros experimentéis la alegría de estos dones, y quiero que Dios sea todo para cada uno de vosotros. Y entonces, hijos míos, vosotros podréis crecer continuamente en el camino de la santidad. Gracias por haber respondido a mi llamada."

"Queridos hijos, hoy os invito a la oración. Por medio de la oración, hijos míos, vosotros obtendréis alegría y paz. Mediante la oración seréis más ricos en el perdón de Dios. Por tanto, hijos míos, dejad que la oración sea la luz para cada uno de vosotros. Especialmente, os invito a orar para que todos los que están lejos de Dios puedan convertirse. Entonces vuestros corazones estarán más enriquecidos porque Dios guiará los corazones de todos los hombres. Por tanto, hijos míos, orad, orad, orad. Dejad que la oración fluya en el mundo entero. Gracias por haber respondido a mi llamada."

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