Mensajes de la Reina de la Paz del año 1986

"No perdáis vuestro tiempo. Orad y amad. Vosotros no podéis imaginar lo poderoso que es Dios".

Una respuesta de La Gospa referente a la autoridad de la Iglesia y la aprobación de las apariciones en Medjugorje.

“Ciertamente uno debe seguir la autoridad de la Iglesia. No obstante, antes de que ella exprese su opinión, es necesario avanzar espiritualmente, porque ella no podrá emitir un juicio de algo vacío sino en una confirmación, que presupone crecimiento del niño. Primero viene el nacimiento, seguido el Bautismo, y después la Confirmación. La Iglesia viene a confirmarlo a él, que es nacido de Dios. Debemos caminar y avanzar en la vida espiritual conformada por estos mensajes".

"Queridos hijos, hoy también doy gracias al Señor por todo lo que stá haciendo y de modo especial, por la gracia de poder estar hoy también con vosotros. Queridos hijos, estos días en los que el Padre ofrece gracias particulares a todos aquellos que le abren el corazón. Os bendigo y deseo que también vosotros, hijos míos, conozcáis las gracias de Dios y pongáis todo a disposición de Dios para que Él sea glorificado a través de vosotros. Mi corazón sigue atentamente cada uno de vuestros pasos. Gracias por haber respondido a mi llamada."

"Queridos hijos, hoy deseo invitaros nuevamente a la oración. Cuando vosotros oráis, sois muchos más bellos, sois como las flores que después de la nieve muestran toda su belleza y cuyos colores se vuelven indescriptibles. Así también vosotros, queridos hijos, después de la oración, mostráis a Dios esa belleza por ser amados por Él. Por eso, hijos míos, orad y abrid vuestros corazones al Señor para que Él haga de vosotros una flor bella y armoniosa para el Paraíso. Gracias por haber respondido a mi llamada."

"Queridos hijos, os invito a orar de manera especial en este tiempo, para estar en condiciones de experimentar el gozo del encuentro con Jesús recién nacido. Queridos hijos, deseo que viváis estos días con gozo, como yo los vivo. Quiero guiaros con alegría y mostraros el gozo al que deseo conduciros a cada uno de vosotros. Por eso, queridos hijos, orad y abandonaos totalmente en mí. Gracias por haber respondido a mi llamada."

"Queridos hijos, hoy también os invito a preparar vuestros corazones para estos días en que el Señor desea purificaros particularmente de todos los pecados de vuestro pasado. Vosotros, queridos hijos, no podéis hacerlo solos; por eso estoy aquí para ayudaros. Orad, queridos hijos, sólo así podréis conocer todo el mal que hay en vosotros y ofrecerlo al Señor a fin de que Él pueda purificar totalmente vuestros corazones. Por eso, queridos hijos, orad sin cesar y preparad vuestros corazones con la penitencia y el ayuno. Gracias por haber respondido a mi llamada."

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